El Naturalista

…Y en esto radica la paradoja del naturalista: cree posar su mirada sobre el territorio que lo rodea; observar y describir objetivamente la fauna, la flora y la geografía. Registrar y documentar. Sin advertirlo, imprime su carácter, sus deseos, sus goces y sus temores sobre cada criatura, cada paisaje, cada accidente de aquel terreno. Invoca su bestiario personal.Y es que su viaje es hacia adentro, hacia la inquietante inmensidad de su interior. La exploración de si mismo. El único territorio pasible de ser explorado es a su vez el más extenso y misterioso. Inabarcable.

El territorio es uno mismo.

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